BIENAVENTURADO EL QUE SE MASTICA Y SE ENGULLE
Gerardo Miranda (Estado de México, 1984)
ese pajarillo se tragó el éter a su alrededor
se tragó todo su alpiste todo su aire y su aliento
y ahora inmóvil hinchado y bofo con esa cresta gorda
cubierto con sus plumas —peluca ridícula—
ha comenzado a comerse sus patas su pico y sus ojos
y los barrotes de su jaula le marcan los costados
y le queman las plumas y la carne
afortunado Dios que cabe en una galleta tan delgada
grita a los cuatro vientos
bienaventurado el que se mastica y se engulle
y aparece de nuevo donde le da la gana
y el pájaro se agita y se arranca las plumas y se mastica con coraje
y se talla contra los barrotes y se hincha y se enoja y se tuerce
y se jacta
de su en-verga-dura
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