CON LA BOLSA EN LA MANO
Enrique Gracia Trinidad (Madrid, 1950)
Nos vimos ante el
puesto de verduras.
En el de congelados
ya compartíamos
sonrisas;
dos más allá,
consejos y recetas,
en los ultramarinos
un roce de antebrazo,
tras la fruta y
el pan, cerca ya de la puerta,
números de
teléfono...
Y no volví jamás
a aquel mercado,
mi número
era falso, no sé si lo era el suyo.
Un simple kilo de
cebollas
no podía costarnos
toda la vida.
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