LADRÓN
David Birembaum (Montevideo, 1964; vive en Buenos Aires desde1986)
Decidí convertirme en ladrón
nada más para
hacer daño.
Comencé con el lápiz
y las hojas del compañero.
Después robé dinero
a uno que se lo merecía
y las esperanzas de
algunas mujeres jóvenes,
prometiendo cosas que nunca
iría a cumplir.
A esta altura de la vida
me sentía un experto,
pero un día desperté
desnudo:
Ella se había llevado todo.
No crean que este golpe
me hizo reflexionar.
Seguí en la misma senda
en busca de cosas más valiosas.
Solo encontré objetos vulgares
por los cuales se termina en la cárcel.
Eso hizo creer a mis parientes
que me había reformado para siempre.
Comencé a robar palabras
al que estaba terminando una frase
(eso que llaman interrumpir).
Si bien no fui preso
comencé a quedarme solo
y eso me volvió más intuitivo:
logré así pellizcar el pensamiento
del que empezaría a hablar.
Evidentemente, se agravó mi situación.
Finalmente, logré mi objetivo:
quedarme con el tiempo
que te tomó leer estas palabras.
Te dejo el sabor amargo
de la expectativa en el poema,
defraudada.
letras-uruguay.espaciolatino.com
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