LOS IMPERTURBABLES
Piedad Bonnett (Amalfi, Colombia, 1951)
Un sentimiento incómodo la compasión
ése que se levanta
al ver que el joven con el que nos cruzamos
el de la frente gacha
tiene los ojos húmedos
o que un viejo ciego tropieza y manotea
con los anteojos rotos y las rodillas rotas
y la cara turbada de los abandonados
que una multitud huye
cargando sus gallinas y el peso de sus muertos
La compasión confunde
(nos hace odiar y amar al mismo tiempo)
desata nuestras culpas
adensa entre las manos la moneda
con la que consolamos la impotencia
y nos convierte en frágiles
seres sentimentales
tan oscuros a veces a las puertas del sueño
e incapaces de ir firmes y rotundos
como esos otros
los imperturbables.
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