ESTADO DE SITIO II
Andrés Fidalgo (Buenos Aires, 1919-2008)
Al principio,
contábamos las horas;
¡lentísimas!
Todas tuvieron mucho más
de sesenta minutos
y cada una alcanzó bien
para repasar la vida.
Después
(siempre en tinieblas
aunque hubiera sol),
transcurrieron los días.
Ahora, monótonos,
los meses se deslizan.
Tal vez resbalarán sobre nosotros
los años. En alguna medida
nos consideran muertos.
Las uñas y la barba
—tenaces—
nos crecen todavía.
Comentarios
Publicar un comentario