9 de diciembre (1910)
Algunas veces creo que estoy
volviéndome loco. Paso días abrumado
por los misterios y tristezas de las cosas,
por lo que el más común de los objetos,
el más familiar de los rostros —hasta el
mío— me resultan fantasmales, irreales,
enigmáticos. Me sumo en una actitud de
escepticismo casi total, de nesciencia,
incluso solipsismo, en un mundo de cosas
mudas, enigmáticas como esfinges,
incapaces de explicarse. Me ensombrece
el descubrimiento de mi situación: soy un
ser sensible en un globo en el espacio. Me
gustaría no ser nada.
De Diario de un
hombre decepcionado
Comentarios
Publicar un comentario